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El acero reciclado reduce la huella de carbono

El sector de la construcción produce hoy en día una parte significativa de las emisiones mundiales. Un paso importante en el camino hacia las prácticas sostenibles es reducir la huella del carbono incorporado en los productos.

El carbono incorporado se refiere a la cantidad de emisiones de dióxido de carbono (CO2) que se producen en el proceso de fabricación de un producto. Tiene en cuenta toda la energía y los recursos necesarios para crear y mantener ese producto. Conocer y reducir el carbono incorporado nos permite tomar decisiones más respetuosas con el medio ambiente.

La evaluación del ciclo de vida ("LCA", por sus siglas en inglés) es una herramienta excelente para calcular el carbono incorporado y, a continuación, utilizar las Declaraciones Ambientales de Producto (EPD) para publicar el resultado.

Una EPD es un documento normalizado y verificado de forma independiente que proporciona información transparente y con base científica sobre el comportamiento medioambiental de un producto. Las EPD suelen elaborarse de acuerdo con normas internacionales. Requieren una evaluación exhaustiva del ciclo de vida que evalúa diversos factores, como el consumo de recursos, el uso de energía, las emisiones de gases de efecto invernadero, la contaminación del aire y el agua y la generación de residuos. El documento EPD es una herramienta valiosa para tomar decisiones con conocimiento de causa, ya que permite comparar productos de tipos similares.

Cuando está claro de dónde procede el carbono incorporado, es posible tomar decisiones para reducir los niveles. Por ejemplo, utilizar fuentes de energía renovables durante la fabricación, diseñar productos cuya fabricación requiera menos recursos y reciclar o reutilizar artículos en lugar de tirarlos pueden ayudar a reducir el carbono incorporado. En el caso de la fabricación, gran parte del carbono incorporado procede de los materiales utilizados. El acero y el aluminio, por ejemplo, pueden tener un impacto ambiental significativo.

Acero a partir de residuos metálicos reciclados

En cuanto al acero, han empezado a surgir algunas opciones. Hay aceros que están certificados en un sistema similar al de los certificados de atributos energéticos. Sin embargo, en realidad esto no reduce mucho la huella de carbono. Una opción mejor sería utilizar un acero fabricado, al menos en parte, a partir de residuos metálicos, reduciendo así la cantidad de carbono adicional incorporado. Otra opción sería el acero sin carbono de nueva producción, pero los volúmenes producidos hoy en día siguen siendo bastante bajos. Sin embargo, merecerá la pena volver a estudiarlo en el futuro. En este momento, cambiar a un acero con un alto porcentaje de residuos metálicos reciclados es claramente la mejor opción.

En Swegon hemos empezado a trabajar activamente para reducir el carbono incorporado en nuestros productos. Encargamos una EPD para la unidad de tratamiento de aire GOLD RX 012, fabricada en Kvänum (Suecia). La EPD demostró que la mayor parte del carbono incorporado, el dióxido de carbono de todo el proceso de fabricación, procedía de los materiales, y que el acero representaba más del 60% de los equivalentes de dióxido de carbono. Por ello, era prioritario encontrar un acero de sustitución con una menor huella de carbono.

Tras mantener conversaciones con el fabricante de acero ArcelorMittal, hemos optado por trabajar con un acero llamado XCarb RRP, cuyas siglas en inglés significan "reciclado y producido de forma renovable". Este acero reciclaro es producido en la fábrica de ArcelorMittal en España, en la planta de Sestao (Bilbao). El XCarb RRP tiene una proporción de acero reciclado de al menos el 75%. Además, el proceso de fabricación utiliza hornos de arco eléctrico que funcionan con energía 100% renovable. El resultado es un acero con al menos un 70% menos de huella de carbono que los aceros tradicionales. Basándose en la EPD existente para GOLD RX 012, se espera que el potencial total de calentamiento global se reduzca aproximadamente un 20% con la transición al acero XCarb RRP, dado que se sustituye todo el acero.

La fábrica de Swegon en Kvänum ha recibido un envío de prueba de 30 toneladas de XCarb RRP, con el fin de conocer cómo se comportará el acero en el proceso de producción, y se han encargado otras 270 toneladas para realizar más pruebas durante el tercer trimestre de 2023. El objetivo a largo plazo es sustituir al menos el 90% del acero de producción (7.500 toneladas al año en total) por XCarb RRP.

Si la prueba en Kvänum da resultados positivos, el plan es seguir adelante. Creemos que es un paso necesario para reducir el impacto ambiental. Aún queda mucho camino por recorrer, pero hemos empezado con las acciones que producirán los mayores efectos en el menor tiempo posible.

Si desea más información, consulte nuestro comunicado sobre nuestro Swegon GOLD RX y el acero sin fósiles, y lea también nuestro blog sobre declaraciones medioambientales de producto (EPD).